viernes, 29 de junio de 2012

Posicionamiento ante la discusión de la Ley General de Aguas en El Salvador

La Ley General del Agua debe prohibir la minería metálica en El Salvador

En el marco de la discusión y recopilación de elementos para la aprobación de una nueva Ley General de Aguas y considerando la urgente necesidad de contar con una legislación que resuelva la grave crisis hídrica que vive El Salvador, la Mesa Nacional frente a la Minería Metálica expone que:  

La crisis hídrica que atraviesa el país ha quedado demostrada con diversos estudios e informes que demuestran el uso irracional, irresponsable e insostenible del agua que se ha impulsado en las últimas décadas. El Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales oficializó en 2010 que el 98% del agua en El Salvador no es apta para el consumo humano; la Comisión de Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) aseveró  en 2009 que El Salvador es el país con menos disponibilidad de agua potable de toda la región mesoamericana.

La crisis hídrica es el centro de la crisis ambiental en El Salvador es muestra irrefutable de  la mercantilización explotadora a la que ha estado sujeta la naturaleza. La misma falta de una ley general de aguas es muestra de que las políticas públicas referidas al agua nunca se han orientado hacia su manejo equitativo y sustentable. Lejos de considerar el acceso al agua como un derecho humano fundamental, el agua se ha considerado como un bien mercadeable, sujeto a disposiciones de oferta y la demanda, como si la vida pudiera comprarse. Hoy somos tajantes en decir: No puede privilegiarse el lucro por sobre los derechos al Agua, a la Salud y a un Medio Ambiente sano. 

En El Salvador, ninguna Ley que pretenda garantizar el manejo adecuado del recurso hídrico debe dejar fuera temáticas como la Minería Metálica, las Represas Hidroeléctricas y el Ordenamiento Territorial. En un país al borde del estrés hídrico, partiendo de que por ejemplo, la explotación de minerales metálicos consume cantidades industriales de agua, es ilógico que la Ley General de Aguas no se refiera ni regule esta actividad económica. Si el objeto de la Ley de Aguas es garantizar el uso adecuado del recurso hídrico agua, debería estar orientada a prohibir la explotación de minas de metales en el país porque es una industria inviable e incompatible con las condiciones ecosistémicas de El Salvador. 

Las propuesta de Ley General de Aguas presentada por la sociedad civil salvadoreña y el Gobierno salvadoreños son instrumentos que reúnen aspectos vitales para la gestión adecuada del agua. Consideramos que estas propuestas deben discutirse y estudiarse a fin de robustecer sus contenidos. Reiteramos nuestro apoyo a que se consideren elementos como: El diseño de acciones y marcos jurídicos que garanticen la atención urgente de la crisis hídrica, la prohibición de la minería metálica, el cese a la construcción de más represas hidroeléctricas, las acciones encaminadas a enfrentar el cambio climático y el manejo especial al que debería someterse el Río Lempa. De igual forma, como en la actualidad sucede con las Juntas de Agua, debe privilegiarse la participación ciudadana en la toma de decisiones sobre el manejo y control de los recursos hídricos locales, en lugar de privilegiar el control desde entes privados y centralizados.

La ley general de aguas debe resolver la grave crisis hídrica del país y sin lugar a dudas, debe cerrar los espacios para la activación de la minería metálica en El Salvador. 


27 de junio de 2012