viernes, 1 de julio de 2011

Evaluación Ambiental Estratégica debe ser representativa y debe dar insumos para prohibir la minería metálica

Miembros de la Mesa frente a la Minería Metálica exigen que Evaluación
Ambiental Estratégica del sector minero sea más incluyente y prohíba mineriá metálica.

El Ministerio de Economía (MINEC) está impulsando desde hace varios meses una Evaluación Ambiental Estratégica (EAE) para el sector minero del país. Diferentes organizaciones sociales, ambientales, académicas, etc., que rechazamos esta actividad extractiva hemos sido convocadas a participar en la construcción de esta política pública. Así mismo, en repetidas ocasiones, hemos denunciado públicamente las serias deficiencias de las que adolece este proceso de construcción política minera.

Hasta hoy desconocemos, por ejemplo, cuáles fueron los criterios para seleccionar a las personas e instituciones que participarían en la EAE. Esto es importante aclararlo porque seguiremos defendiendo que la EAE está excluyendo a la mayoría de la población y que no está tomando en cuenta los sufrimientos de las poblaciones que están en el entorno de proyectos mineros. Y más grave aún es que, cuando se les pregunta, lo hacen de las formas menos idóneas. No es posible que a las personas en las comunidades de Cabañas, donde los niveles de escolaridad son de los más bajos del país, les estén preguntando si son especialistas en el tema minero.

En esta misma línea, reprobamos que personeros de la empresa minera Pacific Rim pretendan deslegitimar el conocimiento de la gente diciendo que su oposición es únicamente ideológica. No puede existir una verdadera Evaluación Ambiental Estratégica si solo piensa en opiniones de especialistas y se olvida de la experiencia negativa que las personas han tenido y están teniendo con los proyectos mineros. Deben diseñarse, por ende, canales y medios de consulta adecuados y representativos que puedan captar las razones por las que la gente está tremendamente descontenta con la posibilidad de que haya minería metálica en su suelo. Al descontento de la gente no hay que tenerle miedo si lo que en realidad se busca es comprender sus motivos.

Si no se diseñan los mecanismos adecuados de consulta, seguirá siendo evidenciado que a la empresa consultora que ejecuta la EAE y, consecuentemente al MINEC, les interesa la opinión de escritorio y bolígrafo únicamente. Seguirá sucediendo lo que pasó hace poco en Ilobasco, Cabañas, donde hay proyectos mineros en perspectiva: El taller de la EAE fue suspendido porque no estaba previsto que las comunidades se presentaran para expresar su rechazo. Efectivamente, lo hicieron de forma masiva, pero que no olviden los señores consultores, que la amenaza también es masiva.

Por otro lado, los mecanismos de consulta y los talleres de la EAE ni siquiera están considerando a universidades, organizaciones no gubernamentales, autónomas, ministerios de Gobierno, todos ellos sectores que podrían incidir de manera trascendental en el esclarecimiento de lo peligroso e inviable de la minería metálica para El Salvador.

Algunas organizaciones sociales que participan en la Mesa Nacional de la Minería Metálica han asistido a los talleres y consultas de la EAE y han visto que los argumentos en rechazo a la minería son sistemáticamente anulados o desacreditados en los informes finales de cada sesión. Las memorias de los talleres no hablan nada, por ejemplo, de nuestros planteamientos respecto a la construcción de una alternativa de desarrollo a partir de los aportes de la población que reactive la producción agrícola, la ganadería, la piscicultura, una política de Soberanía Alimentaria, etc. Los únicos escenarios posibles según esos informes son el provecho economicista de la minería metálica y en ningún momento se considera la prohibición, únicamente su regulación.

Esto es inaceptable y constituye una muestra de irrespeto hacia la validez de los conocimientos acumulados tras años de trabajo sobre las enormes desventajas de la minería metálica. Cabe la pregunta: Si eliminan y censuran nuestros comentarios y aportes ¿Cuál es el sentido de estos talleres y las consultas? ¿Cuál es el sentido de compartir experiencias y conocimientos si no hay compromisos ni siquiera para tomarlos en cuenta? Pareciera, pues, que solo se busca hacer la fachada de un proceso participativo.

Si la Evaluación Ambiental Estratégica busca que digamos cuál es la forma en que debe hacerse minería en El Salvador para que sea amigable con el medioambiente, nosotros respondemos enfáticamente que el único camino es la prohibición absoluta de minería metálica. Es falso, como señalan los documentos oficiales, que veamos en la EAE la oportunidad para fortalecer el marco jurídico e institucional del país en términos de que se producirá una política ambiental responsable. Somos enfáticos en decir que no hay garantías de ningún tipo con la minería metálica y que no puede haber desarrollo equitativo sin sustentabilidad ambiental.

La ley que prohíba la minería metálica en El Salvador no debe tardar más. Más de 40 estudios técnicos y científicos que entregamos hoy a la consultora que ejecuta la Evaluación Ambiental Estratégica, mismos que ya entregamos a los ministerios de Medioambiente y Economía, son prueba de la importancia de prohibir, lo más pronto posible, la minería metálica en nuestro país.

Aunque la Asamblea Legislativa se desgasta con acciones para postergar la prohibición de la minería metálica, pidiendo un estudio sobre la forma en que otros países en Latinoamérica han regulado dicha actividad industrial, sabemos que no hay argumentos que puedan matizar la destrucción y el daño que la actividad minero-metálica significa para el país.

Prohibiendo la explotación de minas de oro y plata, sea a cielo abierto o de forma subterránea, El Salvador se estaría convirtiendo en el primer país del mundo que se libera de la amenaza contaminante de la minería metálica. Con tanta unanimidad en el rechazo a las empresas mineras y sus proyectos de muerte, es difícil pensar en un caso donde la obligación política, ambiental, ética y moral de quienes nos gobiernan había sido tan única y tan clara.


San Salvador, 29 de junio de 2011