miércoles, 3 de marzo de 2010

Hablar del CAFTA*

El Presidente de la República, Mauricio Funes, sostendría una reunión con su homólogo de Estados Unidos, Barack Obama, el próximo lunes 8 de marzo, en la Casa Blanca.

Entre los temas que el Presidente Funes abordará con el mandatario estadounidense, en tan importante encuentro, destacan la petición de prórroga del Tratado de Protección Temporal (TPS) para compatriotas indocumentados, el posible apoyo de Washington a la estrategia antidelincuencial del gobierno salvadoreño, más recursos norteamericanos para el FOMILENIO y la normalización de la situación política de Honduras.

Sin embargo, hay un tema crítico que Funes debe incluir en la agenda de la sesión con Obama: la revisión del CAFTA-DR (Tratado de Libre Comercio entre Centroamérica y República Dominicana con Estados Unidos), cuyos impactos negativos se evidencian con la profundización del déficit comercial y la ausencia de las prometidas inversiones extranjeras, los cientos de miles de empleos y las grandes posibilidades de exportación de productos salvadoreños al mercado estadounidense.

Pero la demostración más tenebrosa de la perversidad del CAFTA-DR –cuatro años después de su entrada en vigencia– son las demandas de las empresas mineras Pacific Rim y Commerce Group contra el Estado salvadoreño, activadas mediante disposiciones de los capítulos de Inversiones y de Solución de Controversias del referido acuerdo comercial.

Ambas empresas se amparan en el principio de “expropiación indirecta”, uno de los más nocivos del CAFTA-DR, para exigir el pago de 100 millones de dólares a cada una, como indemnización por negarles permisos para extraer metales preciosos del subsuelo salvadoreño.

Esto confirma que el CAFTA-DR y los demás Tratados de Libre Comercio garantizan los intereses de las corporaciones transnacionales, en detrimento de la soberanía de los Estados y la autodeterminación de los pueblos.

Esta situación obliga al Presidente salvadoreño plantear al gobernante estadounidense la impostergable necesidad de revisar el CAFTA-DR, propuesta a la que Obama podría acceder, tomando en cuenta que él no votó a favor de su ratificación cuando era congresista. Además, Obama prometió, como candidato presidencial demócrata, que el NAFTA (Tratado de Libre Comercio de América del Norte) y los demás acuerdos comerciales suscritos por Estados Unidos debían modificarse.

Otro hecho relevante, por el cual Funes debe discutir con Obama la revisión del CAFTA-DR, es la admisión, por parte de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), de un recurso de amparo promovido por las organizaciones ciudadanas aglutinadas en la Red Sinti Techan. Para la CSJ son válidas las objeciones a los principios de expropiación indirecta, trato nacional, nación más favorecida y otros postulados aberrantes del CAFTA-DR.

Este día, en conferencia de prensa, representantes de la Mesa Nacional frente a la Minería Metálica exhortaron al Presidente Funes a no dejar pasar esta valiosa oportunidad para proponer al mandatario estadounidense iniciar la revisión del cuestionado acuerdo comercial, aprobado en un “madrugón” en el Asamblea Legislativa salvadoreña y con una ajustada mayoría en el Congreso de Estados Unidos.



*Equipo de Comunicaciones de la Mesa Nacional frente a la Minería Metálica