jueves, 16 de julio de 2015

“El 77% de la población dice que en El Salvador debe prohibirse la minería metálica”: IUDOP

en la conferencia de prensa sobre la opinión y percepciones hacia la minería metálica en El Salvador. Foto Diario Co Latino / Jorge Rivera.

“El 77% de la población dice que en El Salvador debe prohibirse la minería metálica”: IUDOP

@JoakinSalazar
Un total desacuerdo con la minería metálica” es el resultado del sondeo de opinión realizada por el Instituto Universitario de Opinión Pública (IUDOP)  de la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas (UCA), en la que establece que el 77% considera que el Estado salvadoreño debe prohibir definitivamente la minería en el territorio salvadoreño.
La encuesta denominada “Opiniones y Percepciones hacia la Minería Metálica en El Salvador”, busca darle voz y voto  a la gente relacionada al tema de minería, las cuales corresponden a los 23 municipios del país donde se han otorgado permisos para la explotación de minería metálica.
De acuerdo a Omar Serrano, Vicerrector de Proyección Social de la UCA, la encuesta es en respuesta a la campaña prácticamente “política” que realiza la empresa Oceana Gold en los municipios con permisos, en los que presuntamente se gana el voto de confianza de la población salvadoreña.
“Frente a la pretensión de esta explotación, queremos solo puntualizar que la afirmación de que la explotación minera cuenta con el apoyo de la población, es totalmente falsa”, aseguró el Vicerrector Serrano.
Los resultados de la encuesta IUDOP demuestran que al menos 80 personas de cada cien personas consideran que el país no es apropiado para hacer minería metálica, por lo que al menos el 76% de los entrevistados expresaron su desacuerdo con la apertura de proyectos mineros.
Según autoridades del IUDOP, la muestra para realizar esta encuesta fue de un mil 220 personas adultas, residentes en los 23 municipios.
Los resultados indican que el 17.1% de los consultados considera que El Salvador es apropiado para la explotación minera, esto argumentado por la generación de empleos y desarrollo económico de las comunidades. Sin embargo, el 86.5% dijo que no trabajaría en una mina.
Caso contrario los encuestados que no apoyan consideran que la principal razón por la que el país no es adecuado para la explotación de la minería metálica es por contaminación ambiental y por no contar con un territorio amplio.
Asimismo, la encuesta indica que el 89.9% considera que la Minería Metálica genera contaminación del agua y ocho de cada diez encuestados piensan que la agricultura, la ganadería y la pesca resultarían afectadas a consecuencia de los proyectos de minería en sus municipios.
 Para las autoridades de IUDOP UCA y OXFAM, este sondeo de opinión confirma el desacuerdo generalizado de las comunidades que enfrentan una posible apertura de proyectos de minería, lo cual se debe a que la población no solo no identifica impactos positivos, sino también adelanta algunas graves repercusiones que pueda traer a sus comunidades.
Además, la encuesta afirma que la instalación de la minería en El Salvador, podría convertir esta situación en una grave crisis humanitaria, debido al elevado consumo y contaminación del agua que genera esta industria, lo que podría generar sería vulneraciones a los derechos humanos, asegura el vicerrector Serrano.
Finalmente, la encuesta demostró que el problema de la minería no solo afecta a la población salvadoreña, puesto que hay otros países vecinos que han aprobado la explotación minera como Guatemala y Honduras, que las consecuencias podrían recaer en El Salvador. 
Ante esto, las autoridades de la UCA consideran importante que El Salvador busque trabajar el tema de la minería metálica con el triángulo norte y evitar que el país se vea más perjudicado por las acciones de otros gobiernos.

miércoles, 15 de julio de 2015

Noticia publicada en Diario Co Latino

“Espejos por oro”, la política de las transnacionales mineras en el país

@GloriaCoLatino
Lidia Urías Leiva, sobrevive junto a su familia en el caserío Palo Bonito, municipio de Guacotecti, Cabañas, donde la incursión de la empresa minera Pacific Rim, en el cerro La Tabla, ha generado problemas con el abastecimiento del agua y la seguridad alimentaria de las familias asentadas en la zona.
“Al principio, cuando los encargados de esta minera se reunieron con nosotros y explicaron que la exploración no iba a afectar los mantos acuíferos estuvimos con ellos en el Centro Escolar Palo Bonito, pero al final las exploraciones nos dieron dificultades con el agua y la sobreviencia de los cultivos de quienes vivimos en este lugar”, explicó.
Lidia reseñó que personeros de la empresa -les afirmaron-  que el agua que tomarían para la exploración sería del subsuelo y no de los mantos acuíferos o ríos, lo que lamentó, porque muchos ofrecimientos que dieron a los pobladores sobre progreso fueron solamente “espejitos por oro”.
“Unos meses después de iniciadas las exploraciones bajó el agua en todos sus niveles, hasta el agua superficial porque teníamos la bendición que medio arreglábamos un pozo y teníamos agua… pero nos dimos cuenta, que ya no era así, no pudimos seguir con nuestros proyectos productivos y muchas cosas se dejaron por la falta de agua”, comentó.
La escasez del vital líquido afectó a muchas comunidades que integran el caserío Palo Bonito fue significativa porque afectó también el pastizal y agua  para el ganado u otra crianza de especies domésticas.
“Yo pienso que estas compañías mineras no deberían de permitirles la entrada porque no dejan nada a los pueblos, lejos de eso les quita, les roba lo más preciado, sus riquezas de su subsuelo, dejándonos gran cantidad de veneno, enfermedades y eso no es justo para nuestros pueblos, son muchos los que ya no tenemos nada”, afirmó.
Lidia reseñó que en un principio los cultivos en las tierras de su padre surtieron de las  frutas y hortalizas al campamento de la minería Pacific Rim (ahora Oceana Gold) pero luego, la baja producción de los árboles frutales y granos básicos impidió el intercambio comercial.
Gran parte de la población de los alrededores de la mina El Dorado, en Guacotecti, Cabañas, no están de acuerdo con que se realicen trabajos de minería a cielo abierto en la zona.  Foto Diario Co Latino/ Guillermo Martínez
Gran parte de la población de los alrededores de la mina El Dorado, en Guacotecti, Cabañas, no están de acuerdo con que se realicen trabajos de minería a cielo abierto en la zona. Foto Diario Co Latino/ Guillermo Martínez
“Estamos afectados por este proyecto que implementó la Pacific Rim es una minería de cielo abierto y si calculamos la extensión del proyecto, parte de nuestra propiedad se va al vacío, así  como para otras familias, porque  estamos a un par de kilómetros del proyecto y ¿Quién reconocería esto?… algunos aceptaron el dinero para abandonar la zona pero, la mayoría estamos aquí y queremos que  esa empresa de muerte se vayan del país”, afirmó.
A Lidia, la minería metálica no solo golpeó su tierra; la muerte de su hijo David Urías de 19 años, aún sin datos concluyentes sobre la circunstancias de los hechos, la ha llevado a dudar de las investigaciones y exige  justicia por el asesinato ocurrido el 30 de junio de 2012.
“Esta ha sido la mayor embestida que hemos sufrido y  tenemos la duda, ¿Por qué? tuvo que ser así… estoy clara que ellos (minería) no les conviene que esté aquí. Mi hijo siempre me acompañó en las diferentes actividades que se montaron y tengo serias dudas sobre el crimen, porque las autoridades no fueron convincentes con sus datos en la investigación, solo dijeron fueron “pandilleros”,  -y como le dije al fiscal- sigo esperando y exijo justicia”.
La idea de Lidia Urías no cae en saco roto, la violencia contra los y las ambientalistas en el país cobró la vida de otras tres personas en el año 2009, cuando Pacific Rim llegó al municipio de San Isidro, Cabañas. Marcelo Rivera, Ramiro Rivera y Dora Sorto que estaba en su octavo mes de gestación fueron amenazados a muerte y luego asesinados en circunstancias poco claras, afirman los ambientalistas.
La transnacional canadiense Pacific Rim llegó al país a mediados del año 2002, con la intención de investigar los yacimientos de oro y plata que podrían estar en el subsuelo del territorio nacional. Identificando 25 sitios que probablemente podrían explotar y para lo cual, invirtieron 80 millones de dólares en concepto de exploración.
Y luego, que la administración del ex presidente Mauricio Funes  cancelara el permiso de explotación a la Pacific Rim ahora,  Oceana Gold presentó una demanda contra el Estado salvadoreño en el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (CIADI), por 301 millones de dólares, como compensación a su inversión y que se encuentra pendiente de resolución.
Actualmente, las transnacionales mineras enfrentan una fuerte oposición de la sociedad civil organizada y poblaciones indígenas del Triángulo del Norte,  la minería metálica como lo han denunciando diversas organizaciones nacionales, regionales e internacionales es una fuente  contaminante de suelos por los metales pesados y vorazmente extractiva por los miles de metros cúbicos de agua utilizados en sus procesos. Que heredan en las zonas de explotación estrés hídrico y drenaje ácido que anula la vida de diversas especies.
Luis González, de la  Unidad Ecológica Salvadoreña (UNES), junto a diversos representantes de la región centroamericana inauguraron el “Primer Encuentro Binacional de Organizaciones Ambientalistas y la Lucha Minera”, a fin de discutir sobre la minería industrial y artesanal y el grave impacto en la salud de las personas.
González afirmó que la reunión permitió una reflexión compartida además, de abordar el tema  sobre la violencia que generan las empresas mineras en el tejido social de la comunidad, que ha llegado a dividir a la población.
“No hay duda que la minería es una industria lesiva para el ser humano y tiene graves impactos en la región centroamericana; estamos uniendo los problemas con otros países, porque la minería complejiza la lucha y el tema de la violencia es un factor de unidad; los casos de muertes de ambientalistas en el país y Honduras nos unen en situaciones de muertes y amenazas. Ahora buscamos  una agenda compartida para poder avanzar y contar con marcos regulatorios nacionales que nos permitan prohibir esta actividad”, indicó.
Mientras, Vidalina Morales, de ADES, expresó la preocupación de las comunidades con la supuesta reactivación de actividades de la empresa Oceana Gold en el proyecto minero que ahora se hace llamar Fundación  El Dorado, en Cabañas.
“Esta amenaza es latente en nuestra comunidad, y a pesar de ser fuerte, que llevamos 10 años de lucha ininterrumpida, la empresa continúa tratando de instalarse para explotar el proyecto minero. De ahí nuestra lucha permanente y de buscar la visibilidad de la problemática, porque en este país es inviable la minería porque somos altamente poblados  y tenemos estrés hídrico”, opinó.
Gelsomina Munguía, de Honduras, aclaró que la lucha contra la minería metálica debería contar con mucha más fuerza de los pueblos, al señalar la necesidad que Guatemala, Nicaragua y Costa Rica se unan para crear un  esfuerzo regional.
“El mundo está enloquecido por el maldito oro y plata que lo tiñe la sangre de los ambientalistas y los pobladores que luchan por su tierra; que cuenten la experiencia minera, quienes vienen del Valle de Siria o San Martín… señores nos están asesinando todos los ríos de Honduras”, dijo.
A su denuncia, se sumó José Dionisio Rodríguez, quien lamentó que en Honduras la mayoría de los medios de comunicación estén plegados a las grandes empresas y quitan la voz de las comunidades y sus demandas.
“Estamos acá, por la misma lucha que es la minería, algo tan difícil de controlar, comenzamos hace 10 años con el departamento El Paraíso y sus comunidades al principio nos rechazaron, nos tildaron de tontos, cuando les explicábamos  el interés de las mineras por la riqueza y el dinero, que los campesinos no les interesamos y que tenemos autoridades de Estado en contra de su pueblo”, puntualizó.
Entre las conclusiones, el movimiento ambiental se decidió articular la lucha contra la minería metálica en la región; así también, formularon nuevas estrategias y procesos encaminados a sistematizar la lucha de ambos países.

lunes, 13 de julio de 2015

Noticia publicada en Vanguardia

Minería Transfronteriza: "Se debe hablar de soberanía de cuenca con derechos humanos"

 13 Jul 2015  Redacción Vanguardia 
Minería Transfronteriza: "Se debe hablar de soberanía de cuenca con derechos humanos"
La minería transfronteriza duplica la amenaza de los proyectos mineros. En el caso de El Salvador, proyectos como el Cerro Blanco, aunque no se den en nuestras fronteras, nos afectará principalmente a nosotros.
Por Miriam García
Fotografía: Mirna Pacheco
Cidia Cortez es bióloga e investigadora ambiental. Actualmente trabaja para el  Centro Investigaciones sobre Inversiones y Comercio “CEICOM”; que ha realizado estudios sobre los efectos de la actividad minera de Cerro Blanco, en Guatemala; un proyecto que podría poner en riesgo la calidad y cantidad de agua que alimenta a mantos acuíferos de El Salvador al ser cuencas limítrofes.
¿Cuáles pueden ser los efectos más inmediatos o peligrosos de la minería transfronteriza?
Puedo comentarle un efecto de minería tansfronteriza que es la que se ubica entre Guatemala y El Salvador, la mina “Cerro Blanco”. La mina “Cerro Blanco” Está instalándose desde 2007, que empieza a hacer su instalación técnica; dónde ellos se toparon con agua geotérmica, con una temperatura de más de 80 grados; lo que hizo que se detuvieran y se trató de desaguara la mina. Esa agua geotermal contiene metales pesados. Entonces ellos extraen desde 2007, no se si cien galones por minuto o por hora, no tengo muy claro el número; pero esa extracción la depositan en piscinas para bajar la temperatura; y luego la tiran a quebradas que conducen a un río principal, el Ostúa, que viene para El Salvador y es un tributario del Lago de Güija. Entonces el impacto más inmediato que esta ocurriendo es que esa agua geotermal, que es un caldo de metales pesados está llegando al agua de este lago. El impacto es inmediato en el agua.
Pero también hay otro impacto que le afecta a Guatemala, y es que como son minas subterráneas que hacen unos huecos de muchos cientos de varas hacia abajo crean un cono, nosotros los técnicos le llamamos cono de depresión. Es como un cartucho subterráneo que empieza a succionar agua de los acuíferos subterráneos donde está instalada la mina. Esos acuíferos subterráneos son los que sustentan el agua superficial, las fuentecitas chiquitas que ocupan la comunidades. Esas comunidades van a verse afectadas en el mediano plazo porque el agua se está hundiendo con ese cono de depresión con ese agua caliente. Entonces ellos eternamente están bombeando, aquí bombean, aquí sacan; eso es permanente, es un daño inmediato tanto en la cantidad como en la calidad del agua.
Como estamos en una zona limítrofe;  Guatemala piensa en su soberanía, y que puede hacer lo que les dé la real gana. Ellos están peleando soberanía, hagamos nosotros lo que querramos en nuestro país y no nos importa lo del vecino. En el caso del agua, no se puede hablar de soberanía de país, se debe hablar de soberanía de cuenca  con derechos humanos.
Cuando usted menciona una afectación al mediano plazo, ¿en tiempo, a cuánto se está refiriendo?
En el mediano plazo, desde 2007 a la fecha estamos hablando ya de más de ocho años. En ocho años ya estamos hablando de efectos, porque el centro de investigaciones del cual yo soy parte, el Centro Investigaciones sobre Inversiones y Comercio “CEICOM” hicimos análisis ecológicos pero también físico-químicos del agua  y con esas datos pudimos corroborar que en ocho años había ya afectación de las aguas aledañas al proyecto.
¿Esto qué le generaría a la población que hace uso de este agua?
Cómo el agua no es estática, corre. Entonces estos metales pesados van quedándose en la paredes de los ríos, en los lechos de los ríos, en la piedras. Y el río tiene flora, tiene fauna, entonces está afectando la vida del río, los peces, los camarones, los cangrejos, que en un momento también se convierten en base de alimento de las comunidades. El metal pesado viaja en esas cadenas. Si los peces, la vida acuática se  alimenta de algas, de musgos, esos metales pesados pasan a los peces que son parte de la cadena alimenticia, y los peces a los seres humanos. Las afectaciones si al mediano y al largo plazo. Entonces las afectaciones en el mediano plazo ya ocurrieron, en la calidad y cantidad de agua en estos ocho años que ha operado la mina solo en  extraer agua caliente, agua geotermal. No estamos hablando de una actividad extractiva propiamente dicha.
¿No hay extracción aún?
No, no hay extracción de oro; pero ahora en el largo plazo la  afectación va a ser en la calidad; porque la mina Cerro Blanco está ubicado en un tipo de acuífero poroso, le llamamos nosotros, un acuífero débil;que es el que está alimentando al Río Ostúa y al Lago de Güija. Entonces ese acuífero se va a ir secando, entonces es evidente que en el largo plazo el los niveles de agua de los anteriores se van a ver afectados. Por consiguiente también se va a ver afectado el río Lempa porque el Güija también es alimentador, es tributario del río Lempa.
¿Existe algún esfuerzo coordinado con comunidades, como este del encuentro binacional con Honduras, con comunidades de Guatemala cercanas a la mina?
Claro, hay alianzas con grupos ecológicos de Guatemala y con comunidades de Guatemala. En un principio, lo veían como una muestra de solidaridad con nuestro país, que se iban a ver afectados los hermanos de El Salvador, pero después de las demostraciones técnicas nosotros los demostramos que no se trata solo de El Salvador, que hay que hacer un enfoque de cuencas, y si hacemos un enfoque de cuencas vemos que todas las comunidades van a ser afectadas y ellos en primera instancia por el acuífero que le estoy mencionando, si el acuífero se va secando entonces las fuentes superficiales se van secando y entonces el agua ya no es posible para la gente de las comunidades y ellos ya lo corroboraron. Hay comunidades como El Trapiche Vargas, que está abajo de la mina y ellos ya lo corroboraron.
¿De parte de ustedes como organizaciones existen acercamientos de ustedes a entidades del gobierno, a las carteras relacionadas para que conozcan realmente las consecuencias de la minería y que se pongan en marcha con algún plan?
Sí, fíjese que Ceicom y los colectivos de Guatemala, la Iglesia de Guatemala y la Mesa Nacional frentea la Minería hemos hecho llegar documentos técnicos, hemos hecho llegar posturas a cancillería de El Salvador y Cancillería de Guatemala para que entre ellos, como organismos de estado pues se abra un espacio de diálogo donde se vea este problema como problema de Estado, problema de los dos países y que se empiece a hablar de un tratado de aguas (Internacionales) porque nosotros en El Salvador estamos peleando porque no haya minería, pero tenemos la amenaza de esta minería de frontera, que está tanto en Guatemala como en Honduras. Entonces El Salvador comparte tres cuencas: El río Paz, el río Lempa y el río Goascorán; y el agua es la fundamental para toda la actividad económica y la actividad de acceso, de consumo. Eso nos hace ser un país aguadependiente y al ser aguadependiente nos hace vulnerables también. La idea de estas organizaciones es buscar u tratado internacional de aguas y que se respete también el derecho internacional en este tratado de agua en donde se busque la sustentabilidad para estos recursos
¿Y cómo va más o menos el acercamiento y elaboración de dicho tratado?
Este tratado está en consulta con organizaciones ambientalistas de aquí de El Salvador y Guatemala. Se está construyendo y al estar construído se lleva a Cancillería; ya se está hablando también con ellos de la elaboración
¿Se ve voluntad de trabajo con ellos?
Se refleja voluntad, lo que nosotros lo vemos es que muchas veces una cosa es el discurso y otra los hechos, porque en el discurso nosotros vemos que ello tienen una política de minería metálica, que se apruebe una ley; pero cuando ya vamos a la realidad del diálogo nos topamos de que no hay ley; hay intereses de por medio. En este momento que se ha hablado con Cancillería parece que hay voluntad de trabajo de un tratado de El Salvador, Honduras y Guatemala que va a venir a beneficiar más a El Salvador
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Cuando la minería atraviesa fronteras, comunidades y vidas

 13 Jul 2015  Redacción Vanguardia 
Cuando la minería atraviesa fronteras, comunidades y vidas
El drama humano que viven las personas que son alcanzadas y amenazadas por la minería metálica es una razón para aumentar la lucha que se enfrente a esta dañina industria para el medio ambiente.
Por Miriam García
Fotografías: Mirna Pacheco/Luis Tobar (Foto principal)
La minería metálica es una amenaza que atraviesa fronteras. Países como el nuestro, Guatemala y Honduras; ricos en recursos naturales, se convierten en joyas apetecibles para compañías extranjeras transnacionales, que buscan explotar la riqueza natural en que vivimos. Para ellos, se traduce en dinero. Para comunidades y la población se traduce en vida.
Es esta disyuntiva la que ha originado la lucha tirante contra los proyectos mineros y lo que ha motiva el primer Encuentro Binacional sobre los efectos de Minería Artesanal y Minería Transfronteriza entre comunidades organizadas de Honduras y la Asociación de Desarrollo Económico y Social de Cabañas (ADES). Una reunión donde el principal objetivo era poner en común y articular la lucha contra la minería metálica.
Luis González, de la Unidad  Ecológica Salvadoreña, califica a la Minería Metálica, como una de las industrias más lesivas; y sin embargo en países como Honduras, Guatemala y El Salvador existen proyectos  mineros muy fuertes que se han enraizado en comunidades: “En este primer momento queremos hacer un acercamiento con Honduras, porque tenemos muchas cosas que complejizan la lucha y nos acercan a nuestro países. La violencia es uno; ya hemos hablado de como aquí en El Salvador ya hemos tenido varias muertes, (como en) su lucha contra la minería metálica” dijo Luis, al iniciar el encuentro.
Las y los visitantes que llegaban de departamentos como Yoro, Olancho y otros de la zona nororiental de Honduras comparten  amenazas e inclusive, la huella de la muerte por oponerse a monocultivos (en Honduras existen monocultivos de palma africana) y de minería, una industria mucho más grande y grave en este país. “Creemos importante hacer esta reunión con el movimiento de ambos países para poder avanzar en el trabajo, para poder avanzar en la lucha contra la minería metálica y poder tener marcos regulatorios binacionales para que nos puedan revertir esta actividad” enfatiza Luis.
En Honduras, de acuerdo a las y los compatriotas que compartieron en el encuentro, el tema de la minería es bastante grave y lamentable. De acuerdo a un campesino, que omitió dar su nombre; pero que vino desde Danli, del Departamento del Paraíso, el tema de la minería es muy grave; pues en algunos sitios se han desalojado comunidades, inclusive se han hecho trabajos en cementerios para realizar  extracción de minerales. Por eso  la lucha es fuerte y desigual: “Luchar contra las compañías mineras es bastante lamentable. Ser dirigente en estos países no es fácil. Tenemos por delante como enemigo al gobierno. Andamos luchando porque nuestros hijos, nuestros nietos, no miren un desierto. Honduras es un país muy riquísimo, Honduras no es pobre pero lamentablemente (esa riqueza) está agarrada de unas 4 personas y el 70% estamos en pobreza.” manifestó el campesino.
En el vecino país, las compañías mineras se han decantado por el lado de la ayuda social para penetrar en las comunidades, comentan los ambientalistas que visitaron el encuentro. Con ofertas de empleos, creación de centros de salud y escuelas, las empresas mineras han buscado ganarse la simpatía de comunidades; inclusive a través de las iglesias, como menciona otro campesino, de la zona de Yoro: “(Se) están introduciendo en la parte religiosa, en los evangélicos;  para que el pastor vaya convenciendo a los feligreses,  Tenemos el caso de un pastor que hasta ayuna en la mina para que los demás miembros de la comunidad accedamos.” En Yoro se viene luchando contra la minería desde 2010.
En Honduras existe la Mesa de Incidencia para la Gestión de Riesgos; que es donde estas comunidades organizadas y ambientalistas están aglutinados, generando incidencia en 9 de los 18 departamentos, de acuerdo a una ambientalista hondureña qu omitió dar su nombre, como sus compañeros, por la amenaza que representa para los activistas la minería.  
Honduras como espejo para  El Salvador
El Salvador no está ajeno al drama humano que la minería provoca. Aquí la lucha contra la industria ya ha cobrado víctimas mortales. En Goacotecti, Cabañas, se recuerdan a cuatro personas que fueron asesinadas por su postura no solo frente a la minería, sino por su actvismo en la comunidad: Dora Sorto, Marcelo Rivera, Ramiro Rivera y el joven David Amaya Urías.
Vidalina Morales, una mujer insignia de lucha contra la minería metálica, expone que, aunque en el país no se ha accedido a la explotación minera, la sombra amenazadora no se ha detenido: “La amenaza es fuerte porque la empresa minera persiste a pesar de diez años de la lucha minera en nuestro país de enfrentar a esta empresa, que no escucha nuestra petición sino que más bien insiste en que el proyecto va a ser desarrollado.”
Al igual que en Honduras, la industria minera se ha volcado ahora en proyectos de ayuda social. A pocos minutos de ADES se encuentra la Fundación El Dorado; que es el mismo proyecto minero que desde 2005 quiere realizar la explotación de minerales en Cabañas. Vidalina explica que en 2005, el proyecto minero, entonces perteneciente a la transnacional Pacific Rim, presentó una solicitud de permisos para explotación al Ministerio de Medio ambiente; después de realizar la exploración que sí fue aprobada.
El mecanismo para proceder a la explotación es después de presentar un estudio de viabilidad de la industria. El Dorado presentó dicho estudio; pero realizado por investigadores internos; que daban luz verde al proyecto, pero fue allí donde ADES se puso en guardia y lograron que se presentara un estudio independiente a la industria; realizado por el doctor estadounidense Robert Morán, un investigador con 18 de años de trayectoria en proyectos ambientales. Este estudio concluía que la minería era inviable y el Ministerio de Medio Ambiente de entonces denegó el permiso. Esta decisión es la que dió origen al litigio que el Estado Salvadoreño enfrenta contra la Pacific Rim (ahora Oceana Gold); quien demanda al país por 301 millones de dólares en concepto de inversiones perdidas en el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (CIADI)
Esa es la lucha a gran escala; pero a pequeña escala, en las comunidades de Cabañas, la minería se ha volcado en la estrategia de “divide y vencerás”; haciendo como en Honduras: ofrecen clases de inglés, proyectos de reciclaje para voluntariado, ayuda social y empleo; lo que hace que muchas personas abracen el proyecto minero sin darse cuenta de la carga dañina que trae consigo.
Sin embargo, así como el proyecto minero no cesa en su empeño, así mismo las comunidades organizadas de Cabañas, no callaran sus ideales: “No nos cabe duda de que vamos a seguir enfrentando  problemática porque creemos que nuestro futuro y el futuro de nuestras generaciones está en riesgo si seguimos con los proyectos mineros no solamente con nuestros proyectos acá con los proyectos que se pretenden realizar” dice Vidalina.
Costo humano
Es importante recalcar que la exploración tampoco es tan inocente como podría parecer. Ya lo explica Cidia Cortéz, con un ejemplo de la exploración minera que se ha realizado desde 2007 en Cerro Blanco, Guatemala. Allí, los trabajos de exploración han derivado en la filtración de metales pesados y peligrosos en ríos y afluentes fronterizos entre El Salvador y Guatemala. Y eso que aún no se han realizado trabajos de extracción. (Ver entrevista aparte). Por eso, es importante enfatizar que la amenaza minera no solo está dentro, sino fuera de nuestras fronteras, como con este proyecto de Cerro Blanco; que afectaría directamente al río Lempa.
Por otra parte, la industria minera no solo ha llevado al Estado Salvadoreño a un desgastante litigio internacional en el CIADI; también se ha ensañado con quiénes no se rinden ante las mieles de la minería; como los ambientalistas asesinados en 2009 (Marcelo, Dora Alicia y Ramiro) y 2012 (David Amaya Urías) y en otros activistas y periodistas de Radio Victoria, la radio comunitaria de esta zona de Cabañas; quienes han recibido amenazas por su incisiva denuncia contra la minería.
Vidalina comenta que, aunque el proyecto de El Dorado tiene 12 kilómetros de propiedad; han realizado la exploración en más de 60 kilómetros de el departamento. Y además explica que en Cabañas hay cinco distritos mineros; El Dorado es la punta del iceberg.
Sin embargo, ha sido en esta parte de Cabañas, entre Goacotecti y Santa Marta,  dónde desde 2005 se ha notado el efecto más punzante de la industria. La madre de David Maya Urías, una activista contra la minería que vive en Cabañas, expresa que en su territorio, cuando la industria comenzaba a “coquetear con la comunidad” se fueron secando fuentes; y eso desencadenó en que perdieran árboles frutales, cosechas y animales de granja.
La pobreza tocó a las familias aledañas a la exploración y esto generó el descontento y la lucha para detener la industria por parte de la comunidad. Pero también trajo la muerte para su hijo, un 30 de junio de 2012, a tres años que se encontrara el cuerpo torturado de Marcelo Rivera.
El asesinato de los activistas estuvo marcado por la brutalidad. De acuerdo a una representante de la Defensoría del Pueblo de ADES; un ente que busca proteger a víctimas y sus familias en estos temas; en Latinoamérica se vive una realidad muy cruda cuando son mujeres las que se pronuncian contra la minería, y es que se daña a la familia cercana (hijos) para vulnerar a la mujer y detener su justa lucha.
A pesar de esto, la madre de David no ha cejado en su lucha contra la minería; aunque afirma que de la misma Fiscalía le han aconsejado que se vaya del país; y el crimen de su hijo no haya castigado ni a los autores materiales (que fueron liberados) ni a los intelectuales. Tampoco se detiene Vidalina, ni las y los miembros de ADES. La lucha contra la minería en nuestro país y su costo humano ha sido conocido a nivel mundial. Vidalina comenta que se han realizado coberturas periodísticas de medios de Japón e inclusive de la cadena árabe Al Jazira.
Entre otras cosas, si los proyectos de extracción de minerales no han logrado concretarse ha sido por la postura firme de comunidades. Un ejemplo muy claro es en Chalatenango, donde existen municipalidades que se han protegido de la minería con ordenanzas municipales. En Goactoecti o Santa Marta es más complicado, pues existe mucha polarización política. Y si hablamos de leyes, no existe en nuestro país una ley que prohíba la minería metálica y menos una que proteja el agua. Y para Vidalina las cosas no pintan bien en la Asamblea Legislativa, pues no hay correlación de fuerzas que favorezcan estas iniciativas.
El Salvador ya enfrentó la crudeza de la minería y está a la deriva sin leyes que lo protejan. Por eso, el mensaje que deja este encuentro, la lucha de Vidalina, el activismo de la madre de David y la visita de las y los campesinos de Honduras es que se conozca el daño que la industria produce, que se eduque a la población vulnerable para que sean filas cerradas las que corten el paso al monstruo de la minería metálica.
Foto de Mirna PachecoFoto de Mirna PachecoFoto de Luis TobarFoto de Luis Tobar
Foto de Luis Tobar
A pesar de la fuerte amenaza que significa la lucha contra la minería, las familias que han perdido a un ser querido siguen en pie denunciando los graves efectos de esta industria en el medio ambiente y la comunidad
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Enciclíca del Papa Franscisco


martes, 7 de julio de 2015

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El oro del Dorado: minería y sus matanzas

 06 Jul 2015  Redacción Vanguardia 
El oro del Dorado: minería y sus matanzas
En el  Departamento de Cabañas la  lucha contra las empresas mineras es constante por parte de Ongs ambientalistas y Radio Victoria. La Fundación El Dorado  busca extraer minerales (oro y plata) del cerro en San Isidro (Cerro el Dorado) sin importar el daño y las muertes que el proyecto pueda acarear a los habitantes de Cabañas.
Por Eduardo Barahona
Fotografía: Fundación ADES Cabañas
Muchos hemos escuchados de una ciudad mística hecha de oro, buscada por inglés y españoles, muchos murieron en el intento para encontrar un mito inexistente, la sangre corrió por el oro, que jamás se encontró.
 En El Salvador, Cabañas, San Isidro, también existe un Dorado que guarda aquel material buscado por los alquimistas. El yugo español arrebato a las américas suficiente oro para hacer su propio imperio, pero las empresa internacional-OCEANA GOLD (Antes PACIFIC RIM)  junto a la Fundación El Dorado buscan a toda costa llegar a las fauces del cerro El Dorado, para extraer sus últimos minerales.
Es solamente oro que lo aprovechen, pensaría cualquiera que cree en el crecimiento monetario, pero los habitantes de Cabañas  y ambientalista conocen que para la limpieza del oro y la plata, es necesario caudales de agua, lo que significa contaminar los mantos acuíferos con  arsénico y cianuro, afectando el recurso hídrico.
El Dorado  de los siglos XVI y XVII se llevó en sus palmas vidas de personas que deseaban encontrar aquella ciudad perdida. En la actualidad nuestro Dorado también  cobro vidas pero en viceversa, ya que los protectores de la ecología  han muerto, los luchadores contra la minería han sido asesinados por el deseo de aquellos que buscan la riqueza, tal es el caso de Marcelo Rivera integrante de los ambientalistas que se oponían a la minería.
 Desapareció un 18 de julio del 2009 y que luego de largas búsquedas su cuerpo fue encontrado sin vida en un pozo de la zona.
En una entrevista hecha  por la Asociación Radialistas Apasionados,  a Marixela Ramos periodista de Radio victoria, explica lo que  le sucedió a  Marcelo Rivera.
“Marcelo Aparece,  él aparece torturado golpeado, marcado de muchas formas su cuerpo, su cuero cabelludo  arrancado sus uñas, sus partes genitales cortadas y amordazado, él estaba en contra de las minas”
Luego de Marcelo Rivera otras personas fueron desapareciendo  y encontradas asesinadas, tal es  el caso de Ramiro Rivera y Dora Sorto.
Dora Alicia Sorto caminaba cargando a un niño en sus brazos y un neonato de ocho meses en su vientre, es acorralada por personas encapuchadas y con armas de fuego quienes dispararon a  la mujer. El niño que cargaba en brazos resulto herido en una de sus piernas, pero Dora Sorto y el neonato no tuvieron la misma suerte, murieron en el instante.

Ocena Gold empezó la matanza por el oro, por la mina de San Isidro, por romper la felicidad de Cabañas. Medios comunitarios como Radio Victoria se opusieron rotundamente a la minería y las amenazas de muerte comenzaron  para los miembros de Radio, dijo, Marixela Ramos.
“Las amenazas han llegado por cartas de manera anónimas, correo mensajes, a uno le da miedo pero yo lo hago por qué he sentido la injusticia en carne propia, veo y siento como vive la gente… con miedo”
La Asociación de Desarrollo Económico y Sociales (ADES)  es una organización sin fines de lucro que desde el principio acompaño a Radio Victorias en  la lucha contra la minería,  Jaime Sánchez  miembro de ADES  cuenta la experiencia que se vivió en el 2009 tras las amenazas por las empresas minera Pacific  Rim (Pacific Rim hoy en día paso a ser parte de la empresa Oceana Gold)
“para informar que Justicia no ha habido en el caso de las muertes  y represalias han habido tanto directas como indirectas.  El 30 de junio del 2009 amaneció en su peor día del periodista, el 29 de junio fue el peor día de las amenazas, Marcelo acaba de morir aparece en esos días. Fueron a boicotear las antenas de la radio, era una tención tan fuerte, fue uno de los días más grises... Aun con miedo los jóvenes querían informar de lo que estaba sucediendo. Pero además llegan a tentar a los líderes ofreciéndoles trabajos y condiciones que no tienen en sus comunidades, diciéndole, te resolvemos el problema pero te callas y no sigas con esa  actitud de rechazo a estos proyectos. A veces no es tanto  tanto únete a nosotros simplemente cállate.
Además Jaime Sánchez dijo que tanto la sociedad como algunos partidos políticos se han opuesto a una ley en contra de la minería.
“Y a veces nos enfrentamos a la indiferencia de la sociedad salvadoreña porque mucha gente parece que no entiende el impacto que tendría un proyecto minera, el impacto que tendría sobre la cuenca del lempa el impacto que tendría en general del ecosistema del país y a veces la personas valorar lo económico ante de lo ecológico y luego la indiferencia de los políticos, porque llevamos años promoviendo una ley contra la minería”.
Para ingresar a la fundación EL Dorado y confirmar sobre su anexo con la empresa Oceana Gold se tuvo que decir que como estudiantes se haría un estudio a fundaciones que ayudan a comunidades, hasta que al final se nos permitió la entra, aunque con estricta seguridad y condiciones a seguir al grado de no estar a más de dos metros de las personas guías.
Se nos presentaron varios proyectos  impulsados por Fundación El Dorado como clases de inglés gratis para los jóvenes,  potenciar  ventas de productos artesanales, apostarle al deportes en las comunidades, esto como una táctica para ganar la voluntad de algunas habitantes de San Isidro. Una empresa con doble cara.
Dentro de la empresa minera se nos habló sobre la el patrocinio económico directo de la empresa Oceana Gold. Así habló Sara Barrera coordinadora de programas de la Fundación el Dorado  
“La Fundación El Dorado, esta, desde quizás el 2004, que está funcionando, acá dentro del municipio de Cabañas, les voy a explicar un poquito de nuestra historia y del origen, porque todos los proyectos que están acá desarrollando se han están trabajando, desde el 2004, nosotros estamos respaldados o por decirle así nuestros fondos o quienes nos financian específicamente, directamente es Oceana Gold, en este caso Oceana Gold es una empresa internacional que trabaja en el tema de extracción de minerales en este caso aquí en El Salvador los representa Minerales Torogoz, se dedica a la extracción de minerales.
En 2009 La empresa  Canadiense Ocena Gold Solicitó un permiso al gobierno salvadoreño para poder explotar las minas  y extraer el oro, al negarse, la  empresa demando al país, por una cantidad de 301 millones de dólares. Al no poder hacerlo directamente invirtió en la empresa Minerales Torogoz dándole un nombre para engañar a los pobladores del departamento de Cabañas, Fundación El Dorado.
Pero medios comunitarios como Radio Victoria, organizaciones ambientalistas y la Mesa contra la Minería, siguen luchando a pesar de la peligrosidad de tocar el tema de la minería. Ya que son pocos los medios  de comunicación que hablan sobre el proceso de extracción de minerales y las consecuencias que esto acarrea.
Además de Cabañas,  El departamento de La Unión y Chalatenango son amenazados por proceso de extracción minera, por lo que es necesario  que el gobierno apruebe la ley contra la minería  y detener así  la destrucción de ríos como el Lempa y evitar la  contaminación parcial de las aguas.
Jaime Sánchez de la organización ADES hizo el llamado para ser parciales en temas como la lucha contra la minería ya que es necesario defender la vida natural y humana.
“No  podemos ser  imparciales en estos temas,  porque  eso es mostrar indiferencia con lo que estaba pasando ahí, no es ético o dar posiciones ambiguas, o  estoy con ustedes y vamos a defender la vida o me  voy por la otra y gano dinero. Pero no es esa la lógica, Radio victoria es un medio alternativo, por eso, porque se tiene que romper con la forma normal con que se informa.”
A seis años de la muerte los ambientalista en Cabañas es necesario pensar que La ciudad perdida con palacios de oro  El Dorado es un mito, pero el Dorado de El Salvador es una realidad tangible, y por lo tanto ineludible a la protección, y al final decir “No a la Minería” y evitar muertes de defensores del medio ambiente.
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